Cómo elige Mint entre optimizar, limpiar y conservar archivos
Antes de optimizar, limpiar, organizar o conservar datos, conviene saber por qué ocupan espacio. Mint combina los análisis anteriores, la app o el proyecto al que pertenecen los datos, lo que hay dentro de los archivos y si algo los está usando ahora mismo. Cada una de esas fuentes demuestra algo distinto, y algunas decisiones siguen siendo tuyas.
Elige el resultado con el contexto a la vista.
Mint mira qué son los datos, de dónde vienen y si están en uso. Después separa las oportunidades de guardarlos de forma más eficiente, lo que puedes limpiar, las decisiones personales y los archivos que hay que conservar.
Optimizable: conserva los archivos y usa menos espacio.
Las copias idénticas que cumplen los requisitos comparten almacenamiento y cada archivo se queda en su sitio. Los archivos inactivos de tipos compatibles y las capturas de pantalla de Codex también pueden ocupar menos sin perder el contenido que necesita el flujo de trabajo.
Safe to clean: revisa lo que se puede quitar.
Revisa las cachés, los archivos de compilación, los registros antiguos y los restos de apps identificados, con sus motivos y las comprobaciones de uso actual. Algunos datos se volverán a generar o a descargar cuando hagan falta.
Yours: tú decides qué conservar.
Tus archivos, apps, conversaciones y contenido multimedia necesitan tu criterio. Elige los elementos y lee qué elimina cada acción; el contenido personal no es desechable solo por ser grande o antiguo.
Keep: deja en su sitio los datos necesarios.
Los datos necesarios, activos, protegidos y dudosos se quedan como están. Los datos del sistema y de las apps cuyo cambio Mint no puede justificar no se presentan como espacio que recuperar.
Tamaño actual y crecimiento a lo largo del tiempo
La carpeta más grande de tu Mac y la que más rápido crece suelen apuntar a problemas distintos. Un proyecto que lleva meses en 80 GB puede no necesitar nada. Una app que pasó de 2 GB a 12 GB es más pequeña, pero puede ser la razón por la que te quedaste sin espacio esta semana.
Mint construye este historial a partir de los análisis registrados. El primer análisis sirve de referencia. A partir de ahí, el cambio de un origen es su tamaño más reciente menos su tamaño anterior, y eso solo funciona cuando ambos análisis lo midieron. Una app que aparece en la lista por primera vez no ocupaba necesariamente cero bytes antes.
Ese historial muestra los cambios entre análisis. Mint no registra cada escritura de archivos. Si el uso total subió 10 GB y un origen subió 7 GB (cifras de ejemplo), empieza por ese origen. Otros orígenes también pueden haber cambiado y la cobertura puede estar incompleta, así que los otros 3 GB no se pueden atribuir sin más al sistema, ni los 7 GB son basura automáticamente. Lo que procesó una limpieza también puede no coincidir con la bajada que muestre el siguiente análisis, porque las apps siguen escribiendo y el sistema de archivos puede conservar todavía datos recuperables. Mint mantiene las dos cosas separadas. El registro de una limpieza cuenta los bytes que procesó, y el cambio medido en el disco se muestra aparte.
Dónde están los datos y para qué sirven
Una ruta te dice dónde están los datos. Su dueño te dice a qué app o proyecto pertenecen, y su función, para qué sirven. La carpeta Application Support puede contener archivos que una app puede volver a descargar, pero también ajustes, bases de datos y trabajo que no existe en ningún otro sitio. Una carpeta llamada cache no demuestra que todo lo que contiene se pueda eliminar.
En un proyecto de desarrollo, el código fuente, los archivos de compilación y las dependencias descargadas suelen estar juntos. El código lo escribiste tú, los archivos de compilación necesitan una recompilación y las dependencias pueden necesitar una descarga. En los tipos de proyecto compatibles, Mint comprueba la identidad del proyecto, su configuración, la estructura de carpetas y si está en uso ahora. Una carpeta que solo se llama build o bin no aporta esas pruebas.
Con los archivos comprimidos pasa algo parecido. Un ZIP puede ser un instalador que descargaste o la única copia de un trabajo que entregaste a un cliente. En la edición Direct, en los instaladores ISO, XIP, ZIP y de firmware IPSW, Mint mira qué contienen, dónde está el archivo y si está montado o en uso. Las imágenes de disco y los paquetes antiguos solo se señalan por tipo y antigüedad, así que Mint nunca marca esas filas por ti. Conservar un instalador para instalar sin conexión o para volver a una versión anterior es decisión tuya.
Un hallazgo útil relaciona una ubicación con su dueño, su función y lo que cambiaría al eliminarla. La pestaña «Disk» agrupa los hallazgos según lo que significa eliminarlos (Optimizable, Safe to clean, Yours, Keep) e indica en cada fila la app a la que pertenecen. Ni el grupo ni el nombre de la app dan permiso a Mint para vaciar toda la carpeta de datos de una app.
Qué cuenta como duplicado
Archivos idénticos, fotos que se parecen y una imagen guardada varias veces dentro de una misma conversación son hallazgos distintos. Solo una coincidencia del contenido completo demuestra que hay una copia. Que coincida una muestra acota la búsqueda, y el parecido no le dice a Mint qué foto conservarías. Aun así, archivos con el mismo contenido pueden estar en uso en proyectos distintos.
En septiembre de 2026 estudiamos un Mac de uso diario sin cambiar ninguno de sus archivos. Sus 1.467 archivos JSONL de sesiones de Codex ocupaban 16,509 GB, y entre ellos no había ningún duplicado de archivo completo. Dentro de esos archivos, 62.014 apariciones de imágenes se reducían a 12.104 imágenes únicas. Todas las copias, sin contar la primera, sumaban 4,605 GB, es decir, el 76,9 % de los bytes de imagen decodificados.
La repetición ocurre dentro de las sesiones y depende de cómo se relacionan las tareas principales, las subtareas y las referencias a imágenes, así que buscar archivos idénticos nunca la encontraría. Unos 4,547 GB de esa repetición estaban dentro de una misma familia de sesiones con una sesión principal común. En esta muestra, tenía más sentido estudiar cómo guarda las imágenes la propia app antes de pensar en eliminar duplicados entre apps.
El 76,9 % es una proporción de los bytes de imagen decodificados que pudimos identificar. No dice nada del tamaño de los archivos de sesión ni de cuánto espacio en disco podrías recuperar. El contenido que no pudimos interpretar se indicó por separado y nunca se contó como cero. Las imágenes repetidas pueden hacer falta para reproducir o continuar una conversación, así que antes de que nada las cambie hay que comprobar que no se rompe ninguna referencia y que una restauración funciona. Un solo Mac no puede decirte cuánto ahorraría un usuario típico ni qué precisión tiene la limpieza en general.
Lee la muestra, el método y los límites del estudio de Codex (en inglés)
Sopesar el espacio frente a lo que cuesta recuperar los datos
Saber que unos datos se pueden regenerar te dice que hay vuelta atrás. No te dice cuánto tarda, si necesitarás una conexión de red, si la versión antigua sigue disponible ni si vas a necesitar esos datos mañana. La pregunta es si el espacio que liberas hoy compensa ese trabajo la próxima vez.
Los archivos de compilación no deberían eliminarse en mitad de una compilación. Volver a descargar no sirve de nada si mañana necesitas los archivos sin conexión, y solo tú sabes qué foto personal conservar. Por eso Mint separa sus hallazgos. Algunos son elementos que puede limpiar, otros necesitan que elijas y revises, y otros solo explican adónde fue el espacio. Lo que puedes hacer depende del tipo de datos, de su estado actual y de tu edición de Mint. Que unos bytes estén medidos no los convierte automáticamente en algo que puedas limpiar.
Los límites de antigüedad señalan lo que vale la pena mirar. Una copia de seguridad que nadie ha abierto en meses puede ser la única que hay, y un archivo temporal de ayer puede haber cumplido ya su función.
Comprobar otra vez justo antes de ejecutar una acción
Entre un análisis y una limpieza, una app puede abrirse, un archivo puede sustituirse, una compilación puede empezar o una ruta puede acabar apuntando a otro sitio. Por eso, antes de actuar, Mint vuelve a comprobar lo que importa para esa acción, como si algo está en uso, qué entra exactamente en el alcance y si está protegido. Si algo cambió, Mint puede omitir un elemento que antes era candidato.
Mint reutiliza tamaños de carpetas, hashes de contenido y análisis de sesiones que siguen siendo válidos. Eso ahorra tiempo, pero las comprobaciones en el momento de actuar se ejecutan siempre. La falta de permisos, un análisis interrumpido o un límite de análisis dejan esa parte sin confirmar, y Mint no la da por buena.
Por eso también un informe puede no explicar cada byte. Mint puede conocer el tamaño de una carpeta pero no ser compatible con su formato, o conocer el dueño pero no poder confirmar que sea seguro tocarla ahora mismo. Mostrar esas lagunas es más útil que llamar recuperable a cada byte sin explicar.
Qué cambian tus respuestas, y los límites de «Undo»
El contenido de un archivo da pistas sobre su función, pero no puede decirle a Mint por qué conservas algo. Cuando deshaces una acción de Mint, devuelves a su sitio un archivo que Mint organizó o sacas de la Papelera un archivo que limpió, Mint te pregunta si quieres añadir esa ruta a la «Ignore List». Si no respondes, no cambia nada y una ejecución posterior puede volver a moverlo. Cuando la añades, la ruta queda como «Protected» y Mint no la toca.
Mint registra las operaciones con archivos, y las que cumplen los requisitos se pueden deshacer mientras sigan existiendo los archivos y el historial que necesitan. La acción «Optimize» para Codex conserva las imágenes que Codex lee cuando continúas la conversación. «Keep text only» es una acción aparte que elimina de forma permanente el contenido multimedia de las conversaciones que elijas y conserva todas las palabras. La eliminación permanente y vaciar la Papelera tampoco se pueden deshacer. El historial guarda hasta 90 días o 5.000 lotes y no sustituye a una copia de seguridad.
Que nadie deshiciera una acción no demuestra que la clasificación fuera correcta. Las correcciones, las restauraciones y el silencio son señales distintas, y ninguna de ellas es una cifra de precisión medida.
Cómo leer un hallazgo concreto
Empieza por el problema que tienes. Si el espacio desapareció de repente, mira qué orígenes crecieron entre análisis comparables. Si necesitas sitio para una instalación, fíjate en candidatos concretos y en lo que costaría recuperar cada uno. Después comprueba dónde están los datos y para qué sirven, y si la prueba es una comparación del contenido completo, una comprobación de estructura o solo un filtro por antigüedad y tamaño.
Antes de actuar, comprueba qué elemento cambia, si afecta a trabajo en curso y si volver a usarlo implica recompilar, descargar o restaurar desde una copia de seguridad. Una limpieza solo resuelve la falta de espacio de hoy, así que vigila los análisis siguientes por si el espacio se vuelve a llenar. Cuando las pruebas no bastan, seguir investigando o conservar los datos es un resultado razonable.
Examina un hallazgo en tu propio Mac
Descarga Mint, haz un análisis y abre cualquier hallazgo para ver dónde está, en qué pruebas se basa y qué cambiaría al eliminarlo.